La Federación Colombiana de Empresarios de Juegos de Suerte y Azar (Fecoljuegos) celebró este ajuste, afirmando que “reconoce, por primera vez, la matemática real del negocio”.

El gremio consideraba que gravar los depósitos era una “base artificial” que habría hecho inviable la operación legal en el país. A pesar de este cambio, Fecoljuegos advirtió que la carga fiscal total, sumando el 15% de derechos de explotación y el 19% de IVA sobre el GGR, se situará cerca del 34%, una de las “cargas más altas a nivel global”. El gremio insistió en que este no debe ser un “punto de llegada”, sino el inicio de un diálogo para asegurar la competitividad del sector legal frente a las plataformas ilegales que no tributan.