Esta medida responde a las protestas ciudadanas de 2025, cuando algunos propietarios denunciaron incrementos superiores al 100% en su tributo.
La administración municipal explicó que, si bien los valores establecidos tras la actualización catastral no se modificarán, sí se controlará el porcentaje de aumento anual del impuesto. Para el año 2026, se determinó que el incremento será del IPC más el 4%, en lugar del IPC más el 8% que estaba previsto inicialmente.
El acuerdo también establece un esquema de aumento gradual para los años siguientes, buscando dar estabilidad y previsibilidad a los contribuyentes. Para 2027, el incremento será del IPC más el 5%; para 2028, del IPC más el 6%; y finalmente, en 2029, se llegará al IPC más el 8%. Según la alcaldía, esta decisión representa un “respiro económico significativo” y beneficia a más de 104.000 unidades prediales en el municipio. El secretario de Hacienda, Juan Carlos Jaramillo, afirmó que la iniciativa “responde a una preocupación real de la comunidad” y busca proteger el bolsillo de los contribuyentes, asegurando que los aumentos sean “razonables y proporcionales”.












