Con esta medida, el Ejecutivo espera recaudar $1,2 billones adicionales.
Analistas han advertido que este costo podría ser trasladado a los usuarios a través de mayores tasas de interés en productos financieros.
En cuanto al impuesto al patrimonio, se amplió significativamente la base de contribuyentes al reducir el umbral para estar obligado a pagarlo.
El umbral bajará de 72.000 UVT a 40.000 UVT, lo que equivale a patrimonios líquidos superiores a aproximadamente $2.000 millones. Se estima que con esta modificación, cerca de 102.000 personas deberán asumir el impuesto. Adicionalmente, se establecieron tarifas progresivas que pueden llegar hasta el 5% para los patrimonios más altos.
El Gobierno espera que estos cambios en el impuesto al patrimonio generen un recaudo adicional de $1,7 billones. Estas decisiones se justifican en el principio de solidaridad, exigiendo un mayor esfuerzo a los sectores y personas con mayor capacidad contributiva para ayudar a cerrar el déficit fiscal del país.












