Su actualización anual impacta directamente tanto a personas naturales como a empresas.

Por ejemplo, con el nuevo valor se actualiza la tabla de retención en la fuente para salarios y servicios, estableciendo las bases mínimas en pesos a partir de las cuales se debe practicar el descuento. De igual manera, se modifican los umbrales de ingresos, patrimonio y movimientos financieros que determinan quiénes están obligados a declarar renta. Otros conceptos que se ajustan con la UVT son las sanciones por extemporaneidad o errores en las declaraciones, los topes para acceder a regímenes simplificados y el monto exento del gravamen a los movimientos financieros (4x1000), que aplica para movimientos mensuales inferiores a 350 UVT. Este ajuste obliga a los contribuyentes, contadores y empresas a actualizar sus sistemas de información contable y a realizar una nueva planificación fiscal para el año, con el fin de garantizar el correcto cumplimiento de sus obligaciones y evitar posibles sanciones.