Sin embargo, la cerveza fue explícitamente excluida del aumento, manteniendo su tratamiento tributario actual.

Según el Ministerio de Hacienda, esta excepción se debe a que la cerveza tiene un “consumo social masivo y transversal” y una “dinámica social distinta” que justifica mantenerla fuera del ajuste para no impactar de forma generalizada la canasta de los hogares.

La medida ha generado preocupación en las regiones productoras.

El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, advirtió que el aumento del IVA podría restar hasta 120.000 millones de pesos a los ingresos del departamento, que se destinan principalmente a la salud. Por su parte, la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA) alertó sobre un impacto crítico, señalando que el nuevo esquema impositivo podría llevar la carga fiscal del sector hasta un 90%. El exministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, también expresó su preocupación, advirtiendo que impuestos muy altos en licores y tabaco podrían fomentar el contrabando, afectando el recaudo esperado.