Según fuentes oficiales, el ajuste busca cumplir varios objetivos: “nivelar la competencia” entre el comercio nacional y las plataformas extranjeras, que operaban con ventajas tributarias; incrementar el recaudo fiscal; y combatir la subfacturación de mercancías y el ingreso irregular de productos. El decreto argumenta que “el incremento acelerado del comercio minorista (retail) digital durante los últimos años, se ha traducido en un aumento del costo por la exención del IVA a los minimis”.

Las autoridades han aclarado que las plataformas seguirán operando sin restricciones, pero el cambio es netamente tributario. Expertos consideran que la medida podría desacelerar las compras impulsivas y beneficiar a los comerciantes locales, aunque advierten que el impacto se sentirá con fuerza en los presupuestos de jóvenes y hogares que encontraron en estas aplicaciones una alternativa económica.