El ajuste en la base gravable corresponde a la actualización periódica que realiza el Gobierno, la cual se basa en la inflación y no en el aumento del salario mínimo.

Para 2026, el esquema de cobro mantiene su estructura progresiva con tres rangos de tarifas. Los vehículos con avalúo hasta $57.349.000 pagarán una tarifa del 1,5%; los de rango intermedio, entre $57.349.000 y $129.032.000, tendrán una tarifa del 2,5%; y los de mayor valor, por encima de $129.032.000, pagarán el 3,5%. Estos rangos son superiores a los de 2025, lo que implica que, debido a la actualización de los avalúos, algunos propietarios podrían ver un incremento en su impuesto aunque no hayan cambiado de vehículo. Administraciones como la de Bogotá han anunciado su calendario tributario, reintroduciendo la opción de pago por cuotas para el impuesto vehicular. Por su parte, la Gobernación de Boyacá estableció plazos escalonados entre enero y marzo según el último dígito de la placa, mientras que Risaralda ofrecerá descuentos por pronto pago hasta el 28 de febrero.