Con esta medida, la tarifa nominal para estas entidades se elevará al 50%.

El ministro de Hacienda, Germán Ávila, justificó la decisión señalando que el sector financiero ha gozado de “una tarifa efectiva de tributación muy baja (cerca del 19%) en comparación con otros sectores” y ha registrado “elevados niveles de rentabilidad”. El objetivo, según el funcionario, es elevar su tarifa efectiva al 24% y recaudar aproximadamente 1,2 billones de pesos adicionales en 2026. Esta sobretasa es una de las medidas clave para que el Gobierno logre su meta de recaudo por 11,1 billones de pesos bajo la emergencia económica. Tras el anuncio, el ministro Ávila envió una advertencia directa a las entidades bancarias para que no trasladen este costo a los usuarios a través de un alza en las tasas de interés, recordando la existencia de un “pacto por el crédito” que establece límites. Calificó como una “amenaza recurrente” los argumentos del sector de que mayores impuestos implican mayores costos para los clientes y aseguró que “el Gobierno será altamente vigilante con esto”. El Ejecutivo sostiene que las utilidades del sector son lo suficientemente altas para absorber el impuesto sin afectar a los consumidores.