El Gobierno Nacional expidió el Decreto 1474 de 2025, amparado en el estado de emergencia económica, para implementar un paquete de medidas tributarias que buscan recaudar aproximadamente 11,1 billones de pesos. Esta decisión se tomó tras el hundimiento en el Congreso de la Ley de Financiamiento, que dejó un vacío presupuestal para la vigencia 2026. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, justificó las medidas como una acción necesaria para “equilibrar la situación financiera del Gobierno y de las finanzas públicas” y evitar un “riesgo macroeconómico”. Según el Ejecutivo, la estrategia se basa en un criterio de “total progresividad”, enfocándose en sectores y personas de altos ingresos sin afectar la canasta familiar ni a los estratos medios y bajos. El paquete tributario, que entró en vigencia el 1 de enero de 2026, replica en gran medida el articulado del proyecto de ley que no fue aprobado por el Legislativo, lo que ha generado un intenso debate sobre la utilización de las facultades extraordinarias. Las medidas incluyen la modificación del impuesto al patrimonio, una sobretasa al sector financiero, el aumento del IVA para licores y juegos de azar, mayores impuestos al tabaco, un nuevo gravamen al sector extractivo y la reducción de exenciones para compras internacionales.
El Gobierno argumenta que los recursos son urgentes para cumplir con fallos judiciales en salud, atender desastres naturales y fortalecer la seguridad.
Sin embargo, diversos sectores han criticado la movida como un “decretazo fiscal” que elude el control del Congreso y genera incertidumbre jurídica, advirtiendo que varias de estas normas podrían ser demandadas ante la Corte Constitucional.
En resumenLa expedición de un paquete de impuestos por decreto marca un punto de inflexión en la política fiscal del Gobierno Petro, utilizando la emergencia económica como vehículo para implementar una reforma tributaria que no prosperó en el Congreso. La medida busca asegurar el recaudo de 11,1 billones de pesos, pero abre un pulso jurídico y político sobre su legitimidad y sus efectos económicos.