El ministro de Hacienda, Germán Ávila, explicó que la decisión responde a la necesidad de “ordenar el esquema tributario y eliminar tratamientos preferenciales”.

Sin embargo, la cerveza fue explícitamente excluida del incremento.

Según el Gobierno, este producto tiene un “alto consumo social” y una “dinámica social distinta”, lo que justificó mantener su tratamiento tributario actual para no impactar de forma generalizada a los hogares.

En cuanto a los juegos de suerte y azar operados por internet, se estableció una tarifa permanente de IVA del 19 %. Fecoljuegos, el gremio del sector, destacó como un aspecto positivo que el cálculo del impuesto se realizará sobre el Gross Gaming Revenue (GGR), es decir, el total de las apuestas menos los premios pagados, y no sobre los depósitos de los usuarios como se había planteado inicialmente. A pesar de este alivio técnico, el gremio advirtió que la carga fiscal total, sumando los derechos de explotación, se acerca al 34 %, una de las más altas a nivel global, lo que podría afectar la competitividad de la industria legal frente a plataformas ilegales.