Ávila fue enfático al advertir a las entidades bancarias que no deben trasladar este nuevo costo a los usuarios a través de un aumento en las tasas de interés. “El Gobierno será altamente vigilante con esto”, declaró el ministro, recordando la existencia de un pacto por el crédito que establece límites a las tasas. Calificó como una “amenaza recurrente” los argumentos del sector que sugieren que mayores impuestos se traducen inevitablemente en mayores costos para los clientes, y sostuvo que las entidades deben asumir el incremento dados sus amplios márgenes de utilidad. La medida refleja la intención del Ejecutivo de que los sectores con mayor capacidad contributiva realicen un mayor aporte para solventar la situación fiscal del país.