La medida, una de las piezas centrales del paquete de emergencia económica, busca aumentar el recaudo concentrando la carga fiscal en una pequeña porción de la población. Concretamente, la base gravable se redujo de 72.000 UVT a 40.000 UVT, lo que equivale a patrimonios líquidos superiores a 2.000 millones de pesos, cuando antes el umbral se acercaba a los 3.600 millones. Adicionalmente, se implementó una estructura de tarifas marginales que llegan hasta el 5 % para patrimonios que superen los 100.000 millones de pesos. Según el ministro de Hacienda, Germán Ávila, esta modificación afectará a cerca de 102.000 contribuyentes, lo que representa "el 0,8 % de la base tributaria del país", y se espera que genere ingresos por 1,7 billones de pesos en 2026. El presidente Gustavo Petro defendió la medida, aclarando que la reforma "afectará solo al 0.6% de las familias más ricas de Colombia".

En sus declaraciones, el mandatario fue enfático: “El 0.6% no son todos los colombianos, son los más ricos. Que ellos quieran defender a los más ricos es otra cosa”. Argumentó que este sector ya se ha beneficiado de las altas tasas de interés del Banco de la República y que es "lo sano económicamente" que aporten más para reducir el déficit fiscal.