La cerveza fue explícitamente excluida del incremento. La medida más sensible es la unificación de la tarifa del IVA al 19% para licores, vinos, aperitivos y similares, que anteriormente tenían una tarifa diferencial del 5%.

Este cambio afecta directamente a productos como aguardiente, ron, whisky y brandy.

El ministro de Hacienda, Germán Ávila, justificó la decisión como un "reordenamiento técnico del IVA" con criterios fiscales y de salud pública. Sin embargo, la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA) advirtió sobre un "impacto crítico", estimando que la carga fiscal total para el sector podría llegar al 90%. En cuanto a los juegos de suerte y azar operados por internet, se mantiene la tarifa del IVA del 19%, pero se introduce un cambio clave en la base gravable: ahora se calculará sobre los ingresos brutos del juego, definidos como el total de las apuestas menos los premios pagados. El gremio Fecoljuegos reconoció que este ajuste "reconoce, por primera vez, la matemática real del negocio", lo que hace viable la operación, aunque advierte que la carga sigue siendo una de las más altas a nivel global. La cerveza, por su parte, fue excluida del alza por su "alto nivel de consumo social" y su presencia transversal en los hogares colombianos.