Este cambio afecta a productos como aguardiente, ron, whisky y brandy.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, justificó la decisión como un “reordenamiento técnico del IVA” y explicó que la cerveza fue excluida del aumento por su “alto nivel de consumo social” y su “dinámica distinta dentro del mercado”. En cuanto a los juegos de suerte y azar operados por internet, se mantiene la tarifa del 19 %, pero se aclara que la base gravable será el ingreso bruto del operador menos los premios pagados a los jugadores.
El Gobierno argumenta que este esquema garantiza un recaudo más estable sin asfixiar al sector.
Los recursos adicionales obtenidos por estas medidas, según el Ejecutivo, se destinarán principalmente a financiar el sistema de salud.
La decisión ha generado críticas de gremios como Asobares, que advierten sobre un posible aumento del contrabando y una afectación al consumo.










