Anteriormente, los envíos con un valor de hasta 200 dólares estadounidenses estaban exentos de tributar.
Con la nueva normativa, este beneficio, conocido como *minimis*, se reduce a solo 50 dólares.
Esto significa que cualquier paquete que supere este valor deberá pagar el IVA correspondiente del 19 % al ser importado.
El objetivo de esta medida es doble.
Por un lado, busca aumentar el recaudo fiscal proveniente del creciente comercio electrónico transfronterizo. Por otro, pretende nivelar las condiciones de competencia entre los vendedores internacionales y el comercio local, que sí debe liquidar IVA en todas sus ventas, independientemente del monto. La decisión afectará directamente a los consumidores colombianos que habitualmente realizan compras en estas plataformas, ya que muchos productos que antes estaban exentos ahora verán incrementado su costo final por cuenta del impuesto.
La medida se enmarca dentro de un bloque de ajustes al IVA y al impuesto al consumo que, en conjunto, buscan aportar aproximadamente $3,2 billones adicionales al presupuesto nacional. El Gobierno defiende la medida como una forma de cerrar brechas tributarias y formalizar un sector en plena expansión, aunque podría generar descontento entre los usuarios de estas plataformas de comercio electrónico.










