El funcionario calificó esta información como “totalmente falsa” y aseguró que el Gobierno no ha considerado en ningún momento dicha medida, atribuyendo la confusión a un documento apócrifo que circuló en redes sociales. En varias intervenciones, Ávila fue enfático: “Quiero claramente informar que esta medida no está considerada dentro de las medidas de la emergencia económica”. La aclaración busca calmar la incertidumbre que se había generado entre los ciudadanos y usuarios del sistema bancario, ya que el Gravamen a los Movimientos Financieros (GMF) es uno de los tributos de mayor impacto directo en el bolsillo de los colombianos. El ministro explicó que, en lugar de un aumento al GMF, el paquete fiscal de la emergencia se concentrará en medidas focalizadas como el impuesto progresivo al patrimonio para los capitales más altos y una sobretasa al sector financiero. Estas declaraciones fueron consistentes en diferentes medios, donde reiteró que el objetivo es que el esfuerzo fiscal recaiga sobre quienes tienen mayor capacidad contributiva y no sobre la población en general. La controversia había escalado con la difusión de un supuesto borrador de decreto que incluía el 5x1000, lo que provocó críticas inmediatas de la oposición y de analistas económicos, quienes alertaban sobre los efectos negativos en la inversión y el crecimiento.