Que pena.

Pero es que han recibido muchísimo dinero gracias a la tasa de interés real creciente del Banco de la República”, afirmó el mandatario.

La medida ha generado una fuerte reacción por parte del gremio bancario.

Asobancaria, a través de su presidente Jonathan Malagón, rechazó el decreto y alertó que con este nivel de tributación, “la mitad de la actividad bancaria de este país quedaría en manos del Estado”.

Malagón advirtió que esto desestimulará el crédito para vivienda, empresas y estudiantes, comprometiendo el crecimiento económico a largo plazo. El Gobierno, por su parte, sostiene que el sector debe hacer un esfuerzo mayor dadas sus “utilidades significativas y representativas”, contribuyendo así a las necesidades fiscales del país en un momento de alta presión.