Asimismo, los umbrales para estar obligado a declarar renta se modifican: las personas naturales residentes deberán declarar si su patrimonio bruto supera las 4.500 UVT ($235.683.000) o si sus ingresos brutos, compras o consignaciones exceden las 1.400 UVT ($73.323.600) durante el año gravable 2025.

Otros topes, como la exención del 4x1.000, la declaración de activos en el exterior (superior a 2.000 UVT) y los límites para pertenecer a ciertos regímenes tributarios, también se ajustan con este nuevo valor. Este incremento asegura que las cifras tributarias mantengan su valor real frente a la inflación, pero obliga a los contribuyentes a recalcular sus obligaciones y planificar sus finanzas para el nuevo año fiscal.