Advierten que la medida, calificada como "desconectada de la realidad", podría golpear la recuperación del sector, incentivar el contrabando y afectar el recaudo departamental. Asobares, el gremio de los establecimientos nocturnos, manifestó que la decisión llega en el peor momento, cuando la industria apenas se estabiliza, y que un aumento de precios desincentivará el consumo en la temporada más importante del año. Por su parte, BAT Colombia, uno de los principales contribuyentes del país, fue más allá y advirtió que este tipo de "decisiones tributarias improvisadas y desproporcionadas" no reducen el consumo, sino que "lo desplazan hacia el mercado ilegal". La compañía recordó que el contrabando ya representa más del 36% del mercado nacional, superando el 90% en departamentos como La Guajira, y que un nuevo aumento en la carga impositiva solo ampliará la brecha de precios entre el producto legal y el ilegal. BAT también alertó sobre el riesgo para las finanzas departamentales, ya que solo en 2024 pagó más de 1 billón de pesos por impuesto al consumo, recursos que van directamente a las regiones. Ambos gremios coinciden en que la medida, en lugar de generar los ingresos esperados, podría fortalecer las economías ilícitas y debilitar a las empresas formales.