Que pena.

Pero es que han recibido muchísimo dinero gracias a la tasa de interés real creciente del Banco de la República”, sostuvo el mandatario. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, complementó que el sector debe hacer un esfuerzo contributivo debido a sus "utilidades significativas".

La respuesta del sector no se hizo esperar.

Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, rechazó el decreto afirmando que “carece de fundamentos tanto jurídicos como técnicos”. Malagón lanzó una dura advertencia sobre las consecuencias de la medida, al señalar que con un impuesto de renta cercano al 50%, “la mitad de la actividad bancaria de este país quedaría en manos del Estado”. Según el líder gremial, esto generaría un "desestímulo y una restricción" al crédito para familias, empresarios y estudiantes, comprometiendo la inversión y el crecimiento económico a largo plazo.