Como una de las medidas centrales del decreto de emergencia económica, el Gobierno Nacional propone un incremento significativo y progresivo al impuesto al patrimonio, que afectará únicamente al 0.6% de las familias más adineradas del país. La iniciativa, con la que se espera recaudar 1.7 billones de pesos, se presenta como un pilar para reducir el déficit fiscal sin afectar a la mayoría de la población. El presidente Gustavo Petro ha defendido enérgicamente la medida, asegurando que se enfoca en quienes más capacidad contributiva tienen. “Esta cosa de la oposición diciendo que no más impuestos a los colombianos, dejen de hablar carreta y mentiras”, expresó el mandatario, quien calificó a los beneficiarios de las altas tasas de interés como “vampiros del estado” que “se chupan la riqueza de Colombia”. La propuesta establece un esquema escalonado: los patrimonios entre 3.600 y 6.000 millones de pesos pagarían una tarifa del 1%; de 6.000 a 12.000 millones, el 2%; de 12.000 a 100.000 millones, el 3%; y los superiores a 100.000 millones asumirían una tarifa del 5%.
Esto representa un cambio sustancial frente a las tarifas actuales, que oscilan entre 0,5% y 1,5%.
Además, un borrador de decreto sugiere que el impuesto podría extenderse por primera vez a personas jurídicas con patrimonios líquidos superiores a 40.000 UVT.
Petro concluyó que esta es la vía "sana económicamente" para financiar el gasto social sin realizar recortes en sectores como educación y salud.
En resumenEl decreto de emergencia incluye un impuesto al patrimonio progresivo con tarifas de hasta el 5% para el 0.6% más rico de Colombia, buscando recaudar $1.7 billones. El presidente Petro lo defiende como una medida de justicia fiscal, mientras que los detalles finales, incluyendo su posible aplicación a empresas, aún se están definiendo.