En el esquema actual, el SOAT es una póliza que los propietarios de vehículos deben adquirir anualmente a través de aseguradoras privadas. El cambio a un sistema de impuesto implicaría que el cobro estaría directamente a cargo del Estado, posiblemente a través de entidades como la DIAN, y su liquidación estaría ligada a las características del vehículo, siendo el cilindraje el factor determinante. Esta modificación tendría un impacto directo en el bolsillo de los propietarios de vehículos. En principio, la medida podría significar un aumento en el costo para automóviles de mayor capacidad y una posible reducción para las motocicletas de bajo cilindraje, aunque los detalles de las tarifas aún no han sido definidos. El presidente manifestó su interés en que este cambio se materialice, lo que abre un nuevo frente de debate sobre la financiación del sistema de atención a víctimas de accidentes de tránsito, el rol de las aseguradoras y la estructura fiscal del sector automotor en Colombia. La propuesta se suma a otras iniciativas del Gobierno que buscan reformar sistemas existentes a través de cambios en su modelo de financiación, generando expectativas y preocupaciones en los sectores involucrados.