La propuesta establece tarifas escalonadas que inician en 1% para patrimonios entre 3.600 y 6.000 millones de pesos, y llegan hasta un 5% para aquellos que superen los 100.000 millones de pesos. Este cambio representa un incremento sustancial, ya que las tarifas actuales oscilan entre el 0,5% y el 1,5%. Además, un borrador de decreto sugiere que este impuesto podría extenderse temporalmente a las personas jurídicas, una medida que no está vigente actualmente y que impactaría directamente el capital de las empresas.

Por otro lado, el sector financiero también deberá realizar un “esfuerzo de tributación” adicional. El Gobierno planea imponer una sobretasa de 10 puntos porcentuales adicionales a los 5 ya existentes sobre el impuesto de renta de este sector, elevando su carga tributaria de manera considerable.

Según el ministro, esta medida se justifica por las “utilidades significativas y representativas” que han obtenido las entidades financieras.

Con solo este ajuste, el Ejecutivo espera recaudar un poco más de 4 billones de pesos. Estas medidas focalizadas reflejan la promesa del presidente Petro de no afectar a la mayoría de los colombianos, sino de solicitar un mayor aporte a “los más ricos de los ricos” y a los sectores más rentables de la economía.