Esto representa un cambio sustancial frente al esquema actual, cuyas tarifas oscilan entre el 0,5% y el 1,5%.

El presidente Petro ha sido enfático en que la carga tributaria debe recaer sobre “los más ricos de los ricos”.

Borradores de decreto que han circulado también plantean la posibilidad de gravar a las empresas cuyo patrimonio líquido supere las 40.000 UVT (aproximadamente $2.094 millones). Esta medida ha generado preocupación en el sector empresarial, y análisis del Banco de la República advierten que un impuesto de este tipo sobre las pymes podría afectar su estructura de capital y su acceso al crédito.