Esta iniciativa busca transformar la naturaleza del SOAT, vinculando su costo directamente al cilindraje del vehículo.

Según la propuesta, este cambio implicaría un aumento en el cobro para automóviles de mayor capacidad, especialmente los de cuatro puertas, mientras que podría representar una reducción para las motocicletas. La idea expuesta por el mandatario abriría un nuevo frente de discusión sobre la gestión de los recursos para la atención de víctimas de accidentes de tránsito y el rol de las aseguradoras privadas en este sistema. El planteamiento sugiere un cambio de un modelo de seguro individual a una contribución fiscal colectiva, lo que podría alterar la estructura de costos para los propietarios de vehículos en todo el país. La propuesta, mencionada en varias intervenciones presidenciales, aún no se ha formalizado en un proyecto de ley, pero ya genera debate sobre su viabilidad, impacto fiscal y las consecuencias para el sistema de salud que actualmente se financia en parte con los recursos del SOAT.