Esta propuesta se sumaría a los 5 puntos que ya existen, elevando significativamente la carga tributaria para los bancos y otras entidades financieras del país.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, justificó la medida argumentando que el sector ha registrado “utilidades muy significativas” y, por lo tanto, debe hacer un esfuerzo mayor para contribuir a las necesidades fiscales del país en un momento de alta presión. Según estimaciones del ministerio, esta sobretasa podría recaudar un poco más de 4 billones de pesos.
La propuesta ha sido recibida con un fuerte rechazo por parte del gremio bancario.
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, afirmó que el decreto “carece de fundamentos tanto jurídicos como técnicos” y advirtió que con una sobretasa de esta magnitud, “la mitad de la actividad bancaria de este país quedaría en manos del Estado”. Malagón alertó sobre las implicaciones negativas para el crédito en Colombia, afectando a familias que buscan vivienda, empresarios que necesitan ampliar su producción y estudiantes que requieren financiación, comprometiendo así el crecimiento económico a largo plazo.










