El Gobierno justifica la medida argumentando que es necesario “equilibrar un poco más las exigencias y necesidades de ingresos del Gobierno” y que el sector debe hacer un esfuerzo de tributación acorde a sus ganancias. Se estima que solo con estas decisiones se podrían recaudar un poco más de 4 billones de pesos.
La propuesta ha generado una reacción inmediata y contundente por parte del gremio bancario.
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, rechazó el decreto de emergencia y advirtió que con una sobretasa que eleva el impuesto de renta al 50%, “la mitad de la actividad bancaria de este país quedaría en manos del Estado”. Malagón alertó sobre las implicaciones negativas para el crédito en Colombia, afectando a familias que buscan vivienda, empresarios que necesitan ampliar su producción y estudiantes que requieren financiación.
Según el líder gremial, “medidas de este tipo terminan en últimas desplazando el sector privado en favor del sector público, comprometiendo el crecimiento de largo plazo de la economía colombiana”.










