Un análisis de datos de la DIAN revela una disminución sustancial del 28 % en el número de personas que reportan patrimonios superiores a $11 mil millones entre 2021 y 2024. Esta caída coincide con la implementación de la reforma tributaria del gobierno Petro, que convirtió el impuesto al patrimonio en un tributo permanente y aumentó su progresividad, lo que ha sido interpretado como un posible “éxodo de ricos”. La reforma tributaria de 2022, liderada por el exministro José Antonio Ocampo, fue una de las principales apuestas del Gobierno para aumentar el recaudo y la redistribución, enfocándose en las personas de mayores ingresos. Sin embargo, los datos muestran que mientras en 2021 había un número determinado de contribuyentes en el rango más alto, para 2024 la cifra se había reducido en 1.257 personas.
Esta disminución se atribuye a tres posibles factores.
El primero es una modificación de la residencia fiscal, donde los contribuyentes se trasladan a otros países o mueven sus capitales para evitar la carga impositiva. Un segundo factor es la ocultación de ingresos por desconfianza en el Estado. El tercer factor, señalado por el exdirector de la DIAN, Luis Carlos Reyes, es la “planeación tributaria”, una práctica legal donde las personas reorganizan sus activos, por ejemplo, dividiendo el patrimonio entre miembros del hogar para no superar los umbrales. Aunque el ministro de Hacienda, Germán Ávila, ha negado que la reforma esté generando una salida de capitales, los datos sugieren que la medida ha incentivado a los contribuyentes de altos patrimonios a buscar alternativas para reducir su carga fiscal, lo que podría afectar el objetivo redistributivo de la reforma.
En resumenTras la reforma tributaria que hizo permanente el impuesto al patrimonio, el número de contribuyentes en el tramo más alto se redujo un 28%. Este fenómeno se atribuye a una combinación de cambio de residencia fiscal, ocultamiento de activos y planeación tributaria legal para mitigar la carga impositiva.