Esta disminución se atribuye a tres posibles factores.

El primero es una modificación de la residencia fiscal, donde los contribuyentes se trasladan a otros países o mueven sus capitales para evitar la carga impositiva. Un segundo factor es la ocultación de ingresos por desconfianza en el Estado. El tercer factor, señalado por el exdirector de la DIAN, Luis Carlos Reyes, es la “planeación tributaria”, una práctica legal donde las personas reorganizan sus activos, por ejemplo, dividiendo el patrimonio entre miembros del hogar para no superar los umbrales. Aunque el ministro de Hacienda, Germán Ávila, ha negado que la reforma esté generando una salida de capitales, los datos sugieren que la medida ha incentivado a los contribuyentes de altos patrimonios a buscar alternativas para reducir su carga fiscal, lo que podría afectar el objetivo redistributivo de la reforma.