A partir del 1 de enero de 2026, los impuestos saludables aplicables a bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados llegarán a su tope, de acuerdo con el esquema de gradualidad establecido en la reforma tributaria de 2022. Este ajuste final implicará un nuevo incremento en el precio al consumidor de una amplia gama de productos de consumo masivo. La reforma tributaria del gobierno Petro, aprobada en 2022, diseñó estos gravámenes con un enfoque de salud pública, buscando desincentivar el consumo de productos con alto contenido de azúcares añadidos, sodio o grasas saturadas. El impuesto a los productos ultraprocesados, que comenzó con una tarifa del 10 % en 2024 y subió al 15 % en 2025, alcanzará su tarifa plena del 20 % en 2026.
Esto afectará a productos como galguerías, embutidos, snacks y otros alimentos procesados industrialmente.
En el caso de las bebidas azucaradas, las tarifas vigentes en 2025 de $38 por cada 100 ml (para bebidas con entre 5g y 9g de azúcar añadido) y $65 (para más de 9g) se ajustarán con base en la variación de la Unidad de Valor Tributario (UVT). Con un aumento proyectado de la UVT del 5,17 %, las nuevas tarifas para 2026 se ubicarían en aproximadamente $40 y $68, respectivamente. Aunque el objetivo principal de la medida es mejorar los hábitos de consumo de los colombianos y reducir la carga sobre el sistema de salud, el aumento de precios sigue generando debate sobre su impacto en la canasta familiar y en la industria de alimentos y bebidas.
En resumenEn 2026, los impuestos a alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas alcanzarán sus tarifas máximas, según lo estipulado en la reforma tributaria de 2022. Esto se traducirá en un nuevo aumento de precios para los consumidores, completando el esquema gradual diseñado para desincentivar su consumo.