Una de las medidas más significativas es la creación de un impuesto al patrimonio para personas jurídicas, que gravaría a empresas con patrimonios líquidos iguales o superiores a 40.000 UVT (aproximadamente $2.094 millones) con tarifas progresivas. Adicionalmente, se replicarían varias propuestas de la reforma tributaria hundida, como la aplicación de un IVA del 19 % a los juegos de suerte y azar operados por internet. El paquete también contempla un incremento en los impuestos al consumo de licores, vinos, cigarrillos y vapeadores, con componentes específicos y ad valorem.

Finalmente, se propone un “impuesto especial para la estabilidad fiscal” del 1 % sobre la primera venta o exportación de petróleo crudo y carbón, dirigido a empresas del sector minero-energético con altas rentas. Estas medidas, según el Gobierno, buscan que la carga del ajuste recaiga sobre los sectores con mayor capacidad contributiva.