Este fenómeno, calificado por algunos como un "éxodo de ricos", tiene varias explicaciones.

Una es la modificación de la residencia fiscal, donde los contribuyentes se trasladan o mueven sus capitales a jurisdicciones con menor carga impositiva. Otra es la planeación tributaria, una práctica legal que, según el exdirector de la DIAN, Luis Carlos Reyes, era previsible.

Esto incluye reorganizar activos, dividir patrimonios entre familiares o mover inversiones al exterior.

Aunque el ministro de Hacienda, Germán Ávila, ha negado que la reforma esté generando una salida de capitales, los datos muestran un cambio en el comportamiento de los contribuyentes de mayores ingresos, lo que podría afectar el objetivo redistributivo de la reforma fiscal.