La reacción del presidente Petro fue inmediata y contundente. A través de sus redes sociales, afirmó: "hay que decir siempre la verdad, se baja la calificación de la inversión en el país porque el Congreso hundió la Ley de Financiamiento, tal como lo advertí". Acusó a los senadores de oposición de actuar con "irresponsabilidad desmedida" y de ser "simplemente desalmados" por, según él, encarecer la deuda para todos los colombianos al negarse a imponer impuestos a los "megarricos". Este evento intensifica la tensión entre el Ejecutivo y el Legislativo, con el Gobierno utilizando la rebaja de calificación como una prueba del supuesto daño causado por la oposición a la estabilidad económica del país, mientras que los críticos del Gobierno podrían interpretarlo como una señal de desconfianza en su manejo fiscal.