Esta reducción se atribuye a varios factores.
El primero es que los contribuyentes modifican su residencia fiscal para no pagar impuestos, lo que implica vivir más de 183 días al año fuera de Colombia.
Un abogado tributario citado menciona que "mucha gente se va del país y saca cédula en Panamá".
La segunda explicación es el uso de estrategias de "planeación tributaria", que son legales. Luis Carlos Reyes, exdirector de la DIAN, afirma que este comportamiento era "completamente previsible" y fue tenido en cuenta en los cálculos de la reforma.
Estas prácticas incluyen reorganizar activos, dividir patrimonios entre miembros del hogar o mover inversiones al exterior.
Aunque el ministro de Hacienda, Germán Ávila, ha negado que la reforma esté generando una salida de capitales, los datos muestran una clara tendencia a la baja en el número de declarantes en el tramo más alto, lo que podría afectar el recaudo a largo plazo y el objetivo de redistribución del Gobierno.








