El exdirector de la DIAN, Luis Carlos Reyes, coautor de la reforma, afirma que este comportamiento era previsible y se enmarca en la “planeación tributaria”. Sin embargo, críticos como el exdirector de fiscalización de la DIAN, Christian Junot, sostienen que un impuesto al patrimonio permanente “va en contra de la lógica tributaria porque es pagar impuesto dos veces por el mismo dinero para siempre”, incentivando la salida de capitales. Aunque el ministro de Hacienda, Germán Ávila, ha negado que la reforma esté generando una fuga de capitales, los datos muestran un cambio de comportamiento significativo en el segmento de mayores ingresos, lo que podría afectar el recaudo a largo plazo y el objetivo redistributivo del Gobierno.