Este dato contrasta fuertemente con las naciones líderes como Dinamarca, Francia y Finlandia, y subraya los desafíos estructurales del sistema tributario colombiano. El reporte destaca que mientras países como Dinamarca y Francia tienen una presión tributaria superior al 46 % del PIB, lo que les permite financiar amplios estados de bienestar, Colombia, junto con México, Chile e Irlanda, se encuentra en el grupo de naciones con menor recaudación.
Esta baja capacidad de recaudo limita los recursos disponibles para la inversión pública en áreas críticas como infraestructura, salud, educación y programas sociales, perpetuando ciclos de desigualdad.
Expertos señalan que factores como la alta informalidad económica, la evasión fiscal y un sistema tributario con múltiples exenciones y beneficios sectoriales contribuyen a esta situación. La comparación internacional evidencia la necesidad de reformas estructurales que amplíen la base de contribuyentes y mejoren la eficiencia de la administración tributaria. El debate sobre el bajo recaudo fiscal en Colombia es recurrente y se intensifica en coyunturas como la discusión de nuevas reformas tributarias, donde se pone de manifiesto la tensión entre la necesidad de aumentar los ingresos del Estado y el impacto de mayores impuestos sobre la competitividad y el bolsillo de los ciudadanos.










