Dinamarca lidera con una recaudación del 47,6% del PIB, lo que le permite financiar un robusto estado de bienestar con servicios universales de salud y educación. En contraposición, la presión tributaria en países como México y Chile se mantiene por debajo del 25% del PIB. Colombia se encuentra en una situación similar, lo que, según los análisis, limita la capacidad del Estado para financiar políticas sociales de gran alcance y programas de redistribución para reducir la desigualdad. El informe de la OCDE sugiere que los principales obstáculos para aumentar la recaudación en la región son la alta informalidad laboral y la evasión fiscal. Además, se reaviva el debate sobre la relación entre una alta carga impositiva y la competitividad económica. Sin embargo, la experiencia de los países líderes demuestra que una presión fiscal elevada puede coexistir con economías dinámicas y altos indicadores de bienestar, siempre que se garantice la eficiencia y transparencia en el uso de los recursos públicos. La OCDE subraya que, en el contexto post-pandemia y de transición energética, una recaudación fiscal eficiente es un pilar fundamental para la estabilidad económica.