Asimismo, determina la base gravable para el impuesto al patrimonio, que aplica a quienes posean un patrimonio líquido superior a un determinado número de UVT. También afecta las cuantías mínimas para la aplicación de retenciones en la fuente, el valor de las sanciones impuestas por la DIAN y los límites para acceder a beneficios y exenciones tributarias en la declaración de renta. El ajuste anual garantiza que los topes tributarios mantengan su poder adquisitivo real, pero en la práctica implica que más personas puedan quedar obligadas a declarar o pagar impuestos si sus ingresos crecen por debajo del porcentaje de aumento de la UVT.