Al ser depósitos electrónicos administrados por entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera, estas billeteras están sujetas a las mismas normativas de embargo que otros productos financieros. El procedimiento se inicia con un mandamiento de pago; si el deudor no cancela la obligación ni presenta una defensa válida, la DIAN emite órdenes de embargo a los operadores de estas plataformas digitales, quienes están legalmente obligados a congelar los saldos indicados hasta cubrir el monto de la deuda. Esta acción de fiscalización es una de las principales herramientas de presión que utiliza la DIAN para incentivar la participación en jornadas de pago como ‘Pagar sí paga’, donde se advierte a los morosos sobre el riesgo inminente de embargo. La medida demuestra la capacidad de la entidad para rastrear y acceder a recursos en el ecosistema digital, cerrando posibles vías que los deudores podrían utilizar para ocultar su dinero.