Las discusiones se han visto marcadas por retrasos, desacuerdos y dudas sobre el procedimiento, mientras el calendario legislativo se agota.

El presidente del Congreso ha señalado que la falta de socialización de la iniciativa ha contribuido a los tropiezos. En respuesta a este bloqueo, el presidente Petro ha intensificado la presión, culpando al Congreso y al Banco de la República por la situación y planteando la emergencia económica como una medida extrema. Expertos y entidades como la Contraloría General han alertado sobre el escenario adverso que enfrentaría Colombia sin la reforma, destacando un déficit fiscal creciente y un rezago de 9,8 billones en el recaudo proyectado. La no aprobación del proyecto, advierten, comprometería seriamente la capacidad del Estado para financiar el gasto social y cumplir con sus metas fiscales, llevando al país a un escenario de incertidumbre económica.