El incumplimiento de esta obligación puede acarrear sanciones severas, como multas económicas y hasta el cierre temporal de establecimientos. Más allá de la obligación, la digitalización fiscal ofrece beneficios como la reducción de costos de impresión y almacenamiento, la automatización de procesos, la disminución de errores manuales y una mayor agilidad en las auditorías.
Plataformas como RADIAN, que permite registrar facturas electrónicas como título valor, han fortalecido el factoring electrónico, proporcionando una vía segura para que las empresas, especialmente medianas y grandes, accedan a liquidez.
Expertos advierten que, de cara al cierre fiscal, las empresas deben ser rigurosas para evitar contingencias, ya que la DIAN ha intensificado sus controles, emitiendo más de 250 órdenes de validación por incumplimientos y proyectando cerca de 400 sanciones adicionales antes de fin de año.












