Sin embargo, su implementación ha enfrentado serios obstáculos técnicos.

La ley exigía que todas las entidades financieras adoptaran un sistema de información universal para controlar los movimientos consolidados de cada usuario en tiempo real, algo que no se ha logrado, especialmente por parte de entidades más pequeñas con menor capacidad tecnológica.

Debido a estas dificultades, los usuarios no han podido gozar plenamente del beneficio prometido.

Ahora, el nuevo proyecto de ley de financiamiento propone, a partir del 1 de enero de 2026, eliminar esta disposición y regresar al esquema anterior, donde cada persona solo puede marcar una única cuenta de ahorros, corriente o depósito electrónico como exenta del 4x1000. Esta reversión significaría que los usuarios perderían el beneficio de la exención consolidada, y las entidades financieras ya no estarían obligadas a implementar el complejo sistema de control individualizado.