Durante la audiencia de rendición de cuentas, el director general encargado, Carlos Emilio Betancourt, explicó las razones detrás de este desfase. Atribuyó el comportamiento a una recuperación económica más lenta de lo esperado y al impacto de la política monetaria del Banco de la República, cuyas altas tasas de interés han limitado la actividad económica y, por ende, el aporte de los contribuyentes. Betancourt también señaló que la revaluación del peso frente al dólar afectó negativamente los ingresos por importaciones, un componente importante del recaudo aduanero.

Además, reveló que el decreto de autorretenciones en renta para empresas no tuvo el efecto neto esperado, ya que muchos de los grandes contribuyentes que aportaron también tenían saldos a favor con la DIAN, lo que llevó a cruces de cuentas que disminuyeron el flujo de caja para el Gobierno. A pesar del déficit proyectado, la entidad destacó que el recaudo bruto entre enero y octubre de 2025 alcanzó los 249,1 billones de pesos, mostrando un crecimiento nominal del 11,2% respecto al mismo periodo del año anterior.

Sin embargo, este aumento no fue suficiente para compensar las proyecciones iniciales.