Para las empresas, cumplir con este ecosistema es crucial para evitar sanciones y asegurar el flujo de caja, ya que muchos clientes no procesan pagos sin una factura electrónica válida. Dentro de este entorno digital, la plataforma RADIAN se ha consolidado como un mecanismo clave para el 'factoring' electrónico, permitiendo a las empresas registrar sus facturas como títulos valor para obtener liquidez. La DIAN proyecta que cerca de 600.000 contribuyentes interactúen en este sistema, que ofrece respaldo estatal y seguridad en la transferencia de facturas. A pesar de los beneficios, la transición ha representado un reto para pequeñas empresas, lo que ha impulsado el rol de los Proveedores Tecnológicos Autorizados (PTA) como aliados para facilitar el cumplimiento normativo.