Con esto, se espera recaudar $869.000 millones en 2026. Adicionalmente, se propone un aumento en el impuesto al carbono, cuya tarifa por tonelada equivalente pasaría de $27.399 a $42.609 en 2026, con una implementación gradual para el carbón. En el sector automotor, la reforma plantea una modificación clave en el tratamiento del IVA para los vehículos híbridos. La propuesta es que solo los híbridos “full” (enchufables o no) conserven la tarifa preferencial del 5 %, mientras que el resto de tecnologías, como los microhíbridos o “mild hybrid”, pasarían a pagar la tarifa general del 19 %. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, justificó la medida argumentando que algunos de estos vehículos “contaminan más de lo que dicen y, además, distorsionan el pico y placa”. El objetivo es incentivar la adopción de tecnologías verdaderamente limpias, como los vehículos 100 % eléctricos, que mantendrán sus beneficios actuales. En contraste, la reforma también propone incentivos para las energías renovables, como la exención de IVA para proyectos solares y eólicos y la creación de bonos de transición energética deducibles en renta.