La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) admitió que, a pesar de haber cumplido el 97,1 % de la meta de recaudo a octubre de 2025, el año cerrará con un faltante cercano a los $11 billones. Este desfase fiscal pone en evidencia los desafíos económicos del país y aumenta la presión sobre la aprobación de la reforma tributaria. Durante la rendición de cuentas de la entidad, el director encargado, Carlos Betancourt, detalló que la meta de recaudo bruto para 2025 es de $305,4 billones, pero con corte a octubre, el acumulado era de $249,1 billones. Aunque esta cifra representa un crecimiento nominal del 11,2 % frente al mismo periodo de 2024, no es suficiente para alcanzar el objetivo anual.
Betancourt atribuyó este comportamiento a varios factores macroeconómicos.
En primer lugar, señaló que la recuperación económica, aunque positiva, "no ha sido lo suficientemente fuerte para impulsar un mayor aporte de los contribuyentes". En segundo lugar, apuntó a la política monetaria del Banco de la República, indicando que las altas tasas de interés han limitado la actividad económica y, por ende, la capacidad de consumo e inversión. Finalmente, mencionó que la apreciación del peso frente al dólar ha reducido los ingresos por importaciones, afectando el componente aduanero del recaudo. Este panorama fue corroborado por el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), que advirtió que el déficit en el recaudo sería de al menos $8,3 billones. El faltante proyectado refuerza la narrativa del Gobierno sobre la necesidad urgente de la Ley de Financiamiento para estabilizar las finanzas públicas.
En resumenLa DIAN proyecta un déficit de $11 billones en su meta de recaudo para 2025, atribuido a factores macroeconómicos como las altas tasas de interés y una lenta recuperación económica. Este hueco fiscal subraya la necesidad crítica del Gobierno de obtener ingresos adicionales, convirtiendo la aprobación de la nueva reforma tributaria en una prioridad fundamental.