La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) ha reconocido oficialmente que no cumplirá la meta de recaudo tributario para el año 2025, proyectando un faltante de aproximadamente $11 billones. Este anuncio representa un desafío significativo para las finanzas públicas del país y aumenta la presión sobre la necesidad de aprobar nuevas fuentes de ingreso. Durante la Audiencia Pública de Rendición de Cuentas, el director general encargado de la entidad, Carlos Emilio Betancourt, confirmó que, a pesar de haber alcanzado un cumplimiento del 97,1 % de la meta acumulada a octubre, con ingresos brutos de $249,1 billones, el ritmo de crecimiento no será suficiente para llegar a los $305,4 billones establecidos en el Marco Fiscal de Mediano Plazo.
Betancourt atribuyó este desfase a varios factores macroeconómicos.
En primer lugar, señaló que la política monetaria del Banco de la República, con sus altas tasas de interés, ha limitado la actividad económica y, por ende, la capacidad contributiva de empresas y ciudadanos. Adicionalmente, explicó que la apreciación del peso frente al dólar ha reducido el valor en pesos de las importaciones, afectando negativamente el recaudo por aranceles y otros tributos aduaneros. El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) ya había advertido sobre este riesgo, estimando un faltante de $8,3 billones netos. El reconocimiento del déficit por parte de la DIAN subraya la urgencia del Gobierno por tramitar la Ley de Financiamiento, considerada clave para estabilizar las finanzas y garantizar los recursos necesarios para el presupuesto del próximo año.
En resumenEl incumplimiento de la meta de recaudo de la DIAN, atribuido a factores como las altas tasas de interés y la tasa de cambio, genera un hueco fiscal de $11 billones que intensifica la dependencia del Gobierno en la aprobación de la reforma tributaria para mantener la sostenibilidad fiscal.