Betancourt atribuyó este desfase a varios factores macroeconómicos.

En primer lugar, señaló que la política monetaria del Banco de la República, con sus altas tasas de interés, ha limitado la actividad económica y, por ende, la capacidad contributiva de empresas y ciudadanos. Adicionalmente, explicó que la apreciación del peso frente al dólar ha reducido el valor en pesos de las importaciones, afectando negativamente el recaudo por aranceles y otros tributos aduaneros. El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) ya había advertido sobre este riesgo, estimando un faltante de $8,3 billones netos. El reconocimiento del déficit por parte de la DIAN subraya la urgencia del Gobierno por tramitar la Ley de Financiamiento, considerada clave para estabilizar las finanzas y garantizar los recursos necesarios para el presupuesto del próximo año.