Aunque el proyecto enfrenta un posible hundimiento, esta propuesta ha generado gran inquietud entre ciudadanos e inversionistas por su impacto directo en el patrimonio.
El articulado plantea elevar la tarifa general de ganancias ocasionales del 15% actual al 30%, lo que duplicaría la carga tributaria sobre ingresos extraordinarios como la venta de activos fijos que se han poseído por un tiempo determinado. Además, la propuesta busca endurecer las condiciones para acceder a este tratamiento tributario, aumentando de 2 a 4 años el tiempo mínimo de tenencia de un activo para que su venta sea considerada ganancia ocasional. Si se vende antes de ese plazo, la utilidad tributaría como renta ordinaria, que puede tener una tarifa superior.
En el caso de los premios obtenidos en loterías, rifas y juegos de azar, el impuesto también se incrementaría significativamente, pasando del 20% al 33%. Esto significaría que, de un premio de un millón de pesos, el ganador debería destinar $330.000 al pago de impuestos. La iniciativa también contempla modificar algunas exenciones, vinculándolas al valor de la Vivienda de Interés Social (VIS), y reducir el umbral exento para indemnizaciones de seguros. Estos cambios han sido fuertemente criticados por la oposición, que argumenta que la reforma llega “tarde y mal” y afecta directamente el bolsillo de los colombianos.













