El Proyecto de Ley 312 de 2025, que busca modernizar el régimen sancionatorio aduanero en Colombia, ha encendido las alarmas entre gremios y expertos. A pesar de incorporar avances tecnológicos como la inteligencia artificial, se advierte que la norma amplía las facultades de la DIAN sin fortalecer los mecanismos de defensa, lo que podría generar inseguridad jurídica. La reforma surge como respuesta a la Sentencia C-072 de 2025 de la Corte Constitucional, que declaró inconstitucional el régimen actual y ordenó expedir una nueva normativa antes de junio de 2026. Según análisis de la firma KPMG y de Analdex, el proyecto presenta aspectos positivos, como la adopción de big data para identificar operaciones sospechosas y la digitalización de procesos, alineándose con estándares internacionales.
Sin embargo, las críticas se centran en varios puntos.
Primero, se mantiene la ambigüedad en la tipificación de infracciones, lo que perpetúa la discrecionalidad de la DIAN. Segundo, se amplían las facultades de la entidad para imponer sanciones de mayor cuantía sin un fortalecimiento proporcional de los mecanismos de defensa, lo que podría vulnerar el debido proceso. Juan Diego Cano, de Analdex, señaló que el texto final radicado no fue concertado con el sector privado. Además, se critica que el proyecto profundiza el castigo a errores formales en las declaraciones, incluso cuando no afectan los tributos, eliminando garantías procesales para su corrección. El debate legislativo será clave para equilibrar la modernización y el control con la seguridad jurídica para los operadores de comercio exterior.
En resumenLa propuesta de reforma al régimen aduanero (Ley 312 de 2025) busca modernizar el sistema con tecnología, pero ha generado críticas por crear posible inseguridad jurídica. Gremios y expertos alertan que, si bien introduce avances como la IA, también otorga un poder discrecional excesivo a la DIAN sin las debidas garantías legales para los operadores comerciales.