La reforma tributaria del Gobierno, incluso en su versión ajustada, enfrenta un panorama de inviabilidad en el Congreso de la República debido a una férrea oposición de diversas bancadas. Congresistas consultados han manifestado que los cambios introducidos por el Ministerio de Hacienda no son suficientes para convencerlos de apoyar la iniciativa, lo que ha llevado a hablar de un inminente hundimiento del proyecto. La congresista Olga Velázquez ha sido una de las voces críticas, afirmando que la reforma "no tiene apoyo en el Congreso" y proponiendo como alternativa una ley de reactivación económica para 2026. Esta idea de un "plan B" ha ganado tracción como una salida ante la falta de consenso para aprobar nuevos impuestos.
Por su parte, el senador del Partido Conservador, Efraín Cepeda, ratificó su negativa a la reforma, argumentando que "el crecimiento económico no requiere reformas tributarias; lo que se necesita es incentivar la inversión privada". Cepeda criticó al Gobierno por, según él, despreciar la inversión y no ejecutar eficientemente el presupuesto existente.
Este ambiente político adverso ha dejado al proyecto en una fase crítica, con pocas posibilidades de ser aprobado y obligando al Ejecutivo a considerar otras vías para asegurar los ingresos necesarios para el país.
En resumenLa reforma tributaria del Gobierno Petro enfrenta un posible hundimiento en el Congreso por falta de apoyo político. Voces de diferentes partidos, como Efraín Cepeda y Olga Velázquez, la consideran inviable y proponen alternativas como una ley de reactivación económica, dejando el futuro de la financiación estatal en la incertidumbre.