Atendiendo a estas preocupaciones, el Gobierno modificó radicalmente el proyecto.

El ministro de Hacienda, Germán Ávila, explicó que la intención de equidad se mantiene, "pero ya no según una retención del 1,5% sino una retención del 0%". Esta medida no solo evita un nuevo gravamen a las billeteras digitales, sino que también elimina la retención que ya se aplicaba a los pagos con tarjetas, lo que representa un alivio para los comerciantes. La decisión fue celebrada por gremios como Colombia Fintech, que la calificaron como un avance para la inclusión financiera y la economía digital.